Diálogo visual con el espacio.
Un espacio donde la luz es tan protagonista como el mismo espacio.
Una luz atemporal.
Habitaciones vacías donde el tiempo forma parte del espacio tanto como la propia luz.
Pasillos transitados por el tiempo donde la luz templa las sombras.
Ventanas que tamizan los rayos de luz dando protagonismo a lo irrelevante.
Escaleras de trayectos anónimos.
No hay ningún recuerdo que me ate ni ninguna experiencia que recordar, no tengo ningún vínculo emotivo, no tengo ninguna curiosidad explícita.
Pero esas paredes me atrapan, esa luz me atrapa, me atrapa ese tiempo que ya fue.
Voy y vengo y no me quedo.
El tiempo pasado es en mi tiempo.
Desde adelante y hacia lo eterno.
Donde aparece y desaparece.






